miércoles, 21 de noviembre de 2012

Madrid, 1605

Madrid, 1605 de Eloy M. Cebrián y Francisco Mendoza (ed. Algaida, 2012) es un apasionante thriller en el que se respira literatura en todas sus páginas, una obra imprescindible para todos los “Mamíferos Devoradores de Libros”, que nos sumerge en un universo de tinta y papel siguiendo los pasos de un excéntrico bibliófilo y del Manuscrito del Quijote que desvelará una apasionante intriga de hace cuatro siglos.


Una frase inicial de la novela dice que “el verdadero placer del coleccionista no es el de poseer, es el de comprar, el de cazar, el de abatir a la pieza”, introduciéndonos así en la personalidad de su protagonista, Erasmo López de Mendoza, viudo, profesor de universidad jubilado y bibliófilo en activo, al que encontramos en plena caza.

Erasmo, con un carácter socarrón y sarcástico que iremos descubriendo a lo largo de la historia, había aprendido a controlar sus escrúpulos en un mundo en el que los libros más valiosos llegaban al mercado de formas “dudosamente legales”. Pero disfrutar de los valiosos ejemplares que guardaba en su biblioteca, su sactasanctórum, desvanecía cualquier residuo de escrúpulos que todavía pudiese quedarle.

El comienzo de la novela relata el asalto de Erasmo a la librería de su amigo y cómplice Juan Maestre, situada en la calle Mayor, cerca de la Puerta del Sol. Maestre es un perro viejo, inteligente, consciente del valor exacto de cada ejemplar que vendía y con un instinto especial para detectar los procesos irracionales “que se disparan en la mente y en el corazón de un auténtico bibliófilo a la vista de un ejemplar ambicionado” para aprovecharse y poner un precio abusivo.

Escaldado de los métodos de Maestre, Erasmo lleva a cabo un peculiar plan para burlar al perro viejo, haciéndose con un conjunto de legajos, unos documentos manuscritos del Siglo de Oro que sospecha que pueden ser valiosos. Pero su contenido superará con creces sus expectativas y se encontrará ante el relato de Gonzalo de Córdoba, quien afirma haber conocido a Miguel de Cervantes y haber tenido entre sus manos el autógrafo del Quijote.

Erasmo podría estar ante el que supondría el mayor hallazgo de la historia de la bibliografía, de incalculable valor, pero sus problemas de visión dificultan su misión haciendo imposible que descifre el manuscrito por lo que pedirá ayuda a Pilar, una ex alumna de universidad, fanática de sus clases de Literatura del Siglo de Oro.

Juntos se sumergirán en el apasionante relato de Gonzalo, que les llevará hasta el Madrid de los Austrias, con Gonzalo trabajando como aprendiz del librero más importante del reino, en cuyo negocio se daban cita los poetas y dramaturgos más importantes, entre ellos Lope de Vega y Miguel de Cervantes.

El relato de Gonzalo será la búsqueda desesperada de un Manuscrito robado en el Madrid del Siglo de Oro, mientras Erasmo y Pilar tendrán que seguir sus pasos y buscarlo en el Madrid actual, una ciudad que creen menos peligrosa que la de hace cuatro siglos. Pero su investigación se volverá compleja y muy peligrosa al estar ante un material por el que “infinidad de estudiosos y biógrafos repartidos por todas las universidades del mundo estarían dispuestos a matar o a morir”.

Madrid, 1605 es un canto a los libros, a la pasión de sus personajes, también a los excesos e incluso patologías que la fiebre por los libros puede provocar. El relato de Gonzalo será además “una crónica de primera mano de los momentos más fascinantes de nuestra historia y nuestra literatura” y una propuesta original que da respuesta a muchas preguntas sobre el proceso de escritura del Quijote que siguen sin resolverse.

La vida de Cervantes está llena de lagunas y conjeturas, y esta novela ofrece una hipótesis histórica que nos entretiene, nos muestra los entresijos del mundo de libro en la actualidad y nos hace viajar a una época histórica fascinante.

Todo un descubrimiento para que los Mamíferos Devoradores de Libros lo cazen y lo incorporen a su particular “sactasanctórum”.

Puedes comprar el libro en Popular Libros.

Únete al grupo de facebook "Me gustan los libros", la Reserva Natural de los Mamíferos Devoradores de Libros, y comparte tu opinión sobre este y otros títulos.

5 comentarios:

Eloy M. Cebrian dijo...

Muchas gracias de parte de uno de los papás de la criatura.

Miguel Ángel dijo...

Gracias a ti por hacernos disfrutar con esta historia. Un abrazo.

Juan Mendoza Díaz-Maroto dijo...

Aventura,intriga, bibliofila...qué más se puede pedir a una novela así para empezar el invierno...por algo es de mi hermano y de Eloy ( Tanto monta, monta tanto )

Chema Roncero dijo...

Debo decir que lo compré y empecé sin estar muy convencido de qué podría encontrar y, ahora que la he terminado, puedo afirmar que me ha enganchado, me ha hecho trasnochar y, sobre todo, me ha dolido que se termine.

Mi enhorabuena por este gran relato, por su forma de conducirlo y por dejarnos disfrutar con él.

Miguel Ángel dijo...

¡Me alegra que te haya gustado! Un abrazo